Al nacer, disponemos de un cerebro en construcción, de unos circuitos neurales que se van estableciendo y madurando y de unos programas génicos que nos permiten alcanzar y superar las diversas etapas de nuestro desarrollo –niñez, adolescencia, juventud, madurez– Incluye algunos comportamientos específicos como la maduración de las emociones y la capacidad de raciocinio, permitiéndonos encajar en la sociedad. Pero, a pesar de este almacén ineludible que poseemos todos, independientemente de donde hayamos nacido o de la cultura en que vivamos, buena parte de ello, lo tomamos del entorno. 

Cada uno de nosotros tenemos unas actitudes ligeramente diferentes de las de los demás, en función de su parte hereditaria y de su capacidad cerebral.

Qué mejor manera para encajar en nuestro entorno que imitar los comportamientos de las personas que ya encajan en él.

 

Cuando imitamos exhibimos un comportamiento de proximidad, lo que llamamos el rapport individual (fenómeno en el que dos o más personas sienten que están en “sintonía” psicológica y emocional, porque se sienten similares o se relacionan bien entre sí) 

La imitación espontánea en los bebés funciona mediante las neuronas espejo; el bebé observa un gesto y responde al mismo con un conjunto de movimientos musculares que corresponden al estímulo visual recibido.

La imitación diferida o demorada es una de las funciones que se desarrolla en el período pre- operatorio (de 18 meses a 6 años) y que da lugar a la función simbólica. Es fundamental para la transmisión de comportamientos y el traspaso de tradiciones, ya que permite reproducir acciones vistas y recordadas en un momento o lugar diferentes del que se presenciaron previamente.

Con la imitación diferida, el niño en lugar de copiar lo que ocurre en ese momento, repite el comportamiento tiempo después. 

A medida que se desarrolla cognitivamente, mayor será el tiempo que la información de la imitación diferida quedará guardado en su memoria.

IMITAR.

Rol principal del terapeuta. Ajustarse a las necesidades del niñ@, siendo condescendiente a la vez que riguroso.

El aprendizaje por imitación es un medio muy poderoso y eficaz para nuestro desarrollo, no es algo exclusivo de nuestra especie, ya que otras que también aprovechan el copiar a sus congéneres. Entre ella se encuentran los mamíferos, las aves e, incluso, algunos insectos.

La imitación tiene como ventaja para nuestro cerebro aprender a bajo costo. Algunos científicos consideran que supera su resultado en ciertos casos al aprendizaje por ensayo y error.

Incluso copiar los errores de los otros tiene su lado positivo, ya que contribuye a incrementar nuestras respuestas adaptativas y al desarrollo de mayores innovaciones.

Para que esto ocurra, se deben activar una serie de mecanismos que reportarán aprendizajes más solventes. 

Mecanismo de motivación: Cada uno tenemos nuestras necesidades. La necesidad activa un impulso hacia un logro a satisfacer.

Mecanismo de perspectiva: Con él reconocemos e interpretaremos los estímulos sensoriales. Estos estímulos son los que nos ayudan a interáctuar socialmente e interpretar el mundo exterior.                 

Mecanismos de atención:  Nos permite observar voluntariamente y lograr un estado de concentración de la consciencia sobre un hecho o un fenómeno. Al entrar en estado de concentración excluimos otros estímulos que pasan a un segundo plano, lo que se denomina ceguera al cambio (atención)

Mecanismos de adaptación: Nos permite cambiar y acomodarnos a una situación. Este mecanismo hace referencia a la capacidad de un individuo para adaptarse a las nuevas experiencias y aceptar y procesar nueva información.

Mecanismos de aprendizaje: Nos permite adquirir conocimientos y desarrollar habilidades, a través de diversos y complejos procesos mentales (estudio, práctica y experiencia)

Mecanismo de abstracción: Nos permite reducir las características de un fenómeno  a un conjunto de características esenciales. La abstracción nos brinda la capacidad de poder hacer cosas sin ejecutarlas realmente, sólo imaginándolas. 

Cómo trabajar la imitación: 

CURIOSIDAD:

El Cenzontle es un pájaro capaz de imitar hasta  200 trinos diferentes y muchos de ellos, incluso dominan el aprendizaje vocal, idéntico a como las personas desarrollamos el lenguaje imitando a nuestros congéneres. 

La Universidad de Texas está embarcada en un estudio del Diamante Cebra, ave originaria de Timor, que al parecer también posee estas capacidades.

Mediante técnicas de optogenética esperan desarrollar tratamientos para enfermedades relacionadas con el desarrollo del lenguaje.