La percepción y la discriminación auditiva están relacionadas con el desarrollo del lenguaje.

Con la discriminación identificamos  el sonido con su 

origen.

Con la percepción somos capaces de reproducir lo que oímos.

 

Imitando sonidos llego a la palabra.

La imitación de sonidos onomatopéyicos consiste

en reproducir los sonidos de diferentes fuentes:

         los del cuerpo (tos, aplauso, estornudo, silbido...)                       los de la naturaleza (relámpago, el viento, la lluvia...)   

         los de animales, los de instrumentos....

 

Cuando conseguimos imitar sonidos con referencias silábicas, comenzamos a formar palabras con esas sílabas que ya somos capaces de reproducir. 

ejemplo: Imitamos la serpiente sssssssssss..... e imitamos el balido del cordero beeeee....... 

Con ellas dos podríamos formar la palabra beeeeeessssss...ooo... (beso) y aplicarlo a otras como vaaaa...ssssss...oooo (vaso)