Atención.

Aplicación voluntaria de la actividad mental o de los sentidos a un determinado estímulo u objeto mental o sensible.

Con ella podemos seleccionar y concentrarnos en los estímulos relevantes.

La atención es un proceso cognitivo que nos permite orientarnos hacia los estímulos, procesarlos y responder en consecuencia. 

subprocesos atencionales:

  • Arousal: mantiene nuestro nivel de activación y alerta,  (si estamos adormilados o dispuestos)

  • Atención focalizada: capacidad de centrarnos en un estímulo.

  • Atención sostenida: capacidad de atender a un estímulo o actividad durante un largo periodo de tiempo.

  • Atención selectiva:capacidad de atender a un estímulo o actividad en concreto en presencia de otros estímulos distractores.

  • Atención alternante:capacidad de cambiar el foco atencional entre dos o más estímulos.

  • Atención dividida:capacidad que tiene nuestro cerebro para atender a diferentes estímulos o actividades al mismo tiempo.

La atención está presente en todos los procesos diarios como en este ejemplo:

  • Cuando andamos por la calle, hacemos uso de todos los subprocesos atencionales: Necesitamos estar atentos al cruzar, para ver si viene un coche o poder hacerlo sin peligro (Arousal) Si vienen muchos coches o la calle es ancha y peligrosa, buscaremos un paso de cebra  (Atención focalizada) Estaremos atentos a los acontecimientos y a las personas con las que nos cruzamos (Atención sostenida) No nos distraeremos de nuestro cometido, ir al cole... (Atención selectiva) Seremos capaces de cambiar nuestro foco de atención repetidas veces, si nos hablan o si nos llaman o seguir anticipando el peligro, (Atención alternante) y seremos capaces de realizar todas las acciones necesarias para llegar sin dificultad a nuestro destino,  (Atención dividida)

Reflexión.